Carta del Arzobispo Hebda

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

El traslado de un amado sacerdote siempre es muy difícil para una parroquia. Sé que muchos de ustedes se entristecieron al saber que el Padre Thomas Joseph, que ha servido a San Nicolás desde el 2008, ha sido transferido a partir del 1 de febrero de 2018. Como el Padre Thomas puede asegurarles, esta es una parte normal en la vida de los sacerdotes diocesanos. Un sacerdote diocesano no es ordenado para servir a una parroquia en particular, sino para el bien de la Arquidiócesis y de la Iglesia universal.

Fue con ese “bien común” en mente, que el pasado agosto, tuve una conversación, con el Padre Thomas acerca de su traslado. Luego visité su parroquia y me reuní con el liderazgo laico, para poder tener una mejor idea de las necesidades de la parroquia. Estuve encantado de conocer el gran compromiso que ustedes tienen con la inclusión y la convicción de que San Nicolás tiene un futuro brillante, como también un pasado distinguido. Escuché, en particular, sus observaciones sobre la necesidad de ocuparse del 150 ° Aniversario de la Parroquia, de atender las necesidades pastorales de los feligreses de habla hispana y de mantener el Jardín de Oración. Tomé todo esto en consideración cuando nombré al Padre William Deziel (como pastor) y el Padre Edison Galarza (como vicario parroquial) para servir a su parroquia. Mientras que ambos esterán sirviendo también en los Ángeles Guardianes en Chaska, las dos parroquias permanecerán separadas, a pesar de que, por ahora, serán servidas por los mismos sacerdotes.

Me doy cuenta de que todo cambio siempre es difícil, pero tengo gran confianza en sus nuevos sacerdotes. Ambos han tenido una amplia experiencia y éxito trabajando con parroquias multiculturales. Estuve en la parroquia del Padre Galarza el 1 ° de enero y, los feligreses (tanto los de habla hispana como los de habla inglesa) literalmente lloraron por su partida. Los feligreses en St. Peter en North St. Paul (anglos y miembros de la comunidad africana por igual) estaban de igual manera, tristes y afligidos cuando el Padre Deziel fue transferido en junio pasado. Los animo a recibir con alegría a sus nuevos sacerdotes.

En cuanto al Padre Thomas, el se mudará de San Nicolás a las oficinas del Tribunal Metropolitano, aquí en la Cancillería en Saint Paul. Con un número cada vez mayor de católicos hispano-hablantes en la Arquidiócesis, las habilidades lingüísticas del Padre serán de gran beneficio para el trabajo tan importante del Tribunal.

Mi esperanza es que el P. Thomas vea esta nueva misión como una oportunidad de servir a la Iglesia y a sus fieles hispano-hablantes de una manera diferente. Durante este tiempo de transición por favor mantengan al P. Thomas Joseph, P. Deziel y P. Galarza en sus oraciones.

Con la promesa de mis oraciones por los fieles de San Nicolás mientras se preparan para su celebración de los 150 aniversario, permanezco.

Sinceramente en Cristo,

Reverendísimo Bernard A. Hebda
Arzobispo de Saint Paul y Minneapolis